Un nuevo accidente laboral estremeció nuevamente a la planta de Saint-Gobain Glass, ubicada en el parque industrial de Cuautla, donde un trabajador perdió la vida tras ser impactado por una máquina. Este lamentable hecho vuelve a encender las alarmas, pues se trata del segundo fallecimiento en lo que va del año dentro de estas instalaciones.
Aún se desconoce la causa exacta del incidente; sin embargo, las preguntas son inevitables: ¿Falta de seguridad? ¿Ausencia de ingenieros capacitados en materia de protección laboral? Lo cierto es que la negligencia parece cada vez más evidente, según señalan trabajadores y fuentes cercanas a la planta.
A la gravedad de los hechos se suma una situación indignante: la empresa se ha negado a permitir la extracción directa del cuerpo del trabajador, argumentando que podrían dañar la máquina involucrada. En su lugar, pretenden desarmar el equipo pieza por pieza, retrasando el rescate y generando molestia entre las autoridades y personal presente.
Tras el hecho, el Ministerio Público tendrá que dar vista tanto a Protección Civil del Estado como a la Secretaría del Trabajo a nivel federal, quienes deberán realizar las inspecciones correspondientes para determinar el grado de responsabilidad de la empresa. Ambas instancias están obligadas a verificar que se cumplan los protocolos, normas de seguridad y equipos adecuados para evitar tragedias.
Mientras tanto, crece la incertidumbre sobre si la compañía indemnizará a la familia del trabajador fallecido y si finalmente asumirá su responsabilidad frente a estos hechos que, lejos de ser accidentes aislados, parecen convertirse en un patrón alarmante.
Autoridades laborales han insistido en que a empresas de este tamaño se les deben exigir estrictas medidas de seguridad para proteger a su personal, pues cada omisión puede costar vidas. La comunidad espera que esta vez Saint-Gobain responda y se someta al escrutinio que la ley establece, antes de que otra tragedia vuelva a repetirse.