Desde la duela de Cuautla hasta la élite del deporte escolar nacional, cinco jóvenes morelenses están listas para demostrar que el talento, la disciplina y el trabajo en equipo también se construyen desde las escuelas públicas y privadas con el esfuerzo cotidiano. Meredith Sánchez, Darina Salazar, Dafne Salazar, Regina Mora y Bárbara García representarán orgullosamente a Morelos en los Juegos Deportivos Nacionales Escolares de Educación Básica 2026, que se celebrarán del 25 de mayo al 5 de junio en distintas sedes del Área Metropolitana de Guadalajara.

Las campeonas estatales llegan a esta justa nacional con algo que no siempre se puede entrenar: conexión dentro de la cancha. Más de un año jugando juntas les ha permitido construir una sincronía que hoy se convierte en su principal fortaleza. Conocen los movimientos de cada una, anticipan jugadas y entienden que en el basquetbol 3×3 cada segundo puede definir un partido.

El basquetbol 3×3 enfrenta a dos equipos de tres jugadoras en media cancha, en partidos rápidos de 10 minutos de juego corrido. Cada equipo cuenta con un solo tiempo fuera y el ritmo es vertiginoso: tras cada anotación, el balón vuelve inmediatamente al juego. Gana el equipo que llegue primero a 21 puntos o quien tenga la ventaja al finalizar el tiempo reglamentario. La modalidad exige velocidad física, inteligencia táctica y una enorme capacidad de adaptación.

A diferencia del basquetbol tradicional, aquí no existen largos espacios para reorganizarse. En el 3×3 todo ocurre en segundos: defender, atacar, recuperar, decidir. Por eso la comunicación y la confianza entre compañeras resultan fundamentales.

Y es precisamente ahí donde el equipo morelense tiene una ventaja competitiva. Meredith, Darina, Dafne, Regina y Bárbara no solo comparten entrenamientos; comparten procesos, derrotas, victorias y la experiencia de crecer juntas dentro de la cancha. Esa química deportiva puede convertirse en un factor decisivo frente a delegaciones de todo el país.

Su clasificación nacional también representa un mensaje importante para el deporte escolar: el talento existe en las aulas, en las canchas comunitarias y en las ciudades donde muchas veces el esfuerzo deportivo se sostiene más por pasión que por presupuesto.

Mientras México suele mirar únicamente al deporte profesional o a las grandes figuras mediáticas, en las escuelas se forman atletas que aprenden primero algo más importante que ganar: la disciplina, la resiliencia y el valor del trabajo colectivo. Porque antes de los reflectores, siempre hubo una cancha escolar, un balón desgastado y alguien que decidió no rendirse.

Hoy, esas cinco jóvenes llevan el nombre de Morelos en el uniforme. Y eso ya es una victoria que a pesar de las contrariedades, merece ser contada.